Arquitectura y ciudad

De todas las maneras de influir en la vida de las personas, considero a la Arquitectura urbana una de las más bellas. Al intervenir un espacio y convertirlo en un espacio vivo, estamos dejando una huella en la vida de alguien para siempre ya sea porque ese alguien estuvo ahí o simplemente lo vió de paso; aún si el espacio no persistiese materializado, vivirá en la memoria y en el relato de sus usuarios.

Anuncios

La “Parada del 20”-Capitán Bermúdez

La entrada a Capitán Bermúdez que vemos todos los días fue cambiando:

El cruce del ferrocarril de Villa El Prado en el límite entre Paganini (Granadero Baigorria) y Juan Ortiz (Capitán Bermúdez), era para la década del veinte un polvaredal al paso de colectivos y autos privados ya que recién se pavimentó diez años después (1932). En el paisaje rural solo destaca el terraplén de las vías del Ferrocarril y al fondo la casilla donde estaba el Guarda de las barreras y los niños del barrio se juntaban a comer moras de los arboles vecinos mientras ponían monedas en las vías para que el tren a su paso las aplastara. Es irreconocible el paisaje que parece incompleto porque faltan los eucaliptos que la empresa Celulosa mando plantar mas adelante.

Para la década del 60, el perfil edilicio de la ciudad había cambiado, y se destaca en la esquina de la Avenida San Lorenzo y actual Eva Perón el edificio que entre 1909 y 1929 ocupaba el almacén de ramos generales “20 de septiembre” (De ahí el nombre de la famosa “Parada del 20”). Los inmigrantes italianos que llegaron a principios del siglo anterior, y muchos instalaron “Almacén de Ramos Generales”, lo identificaban con lo relacionado a su Italia lejana.

Y después de más de 100 años sobrevive el nombre al paso de los años, aquellas tradiciones de nuestros bisabuelos que creemos tan lejanas permanecen hoy en la memoria colectiva de la ciudad, y también forma parte de nuestra vida y seguramente en la de nuestros hijos.

Capitán Bermúdez: Historia de nuestra ciudad

Las extensas tierras en que se asienta Capitán Bermúdez, entre otras localidades estaban pobladas en sus inicios por hets, carcaraes, timbueschanás, etnias que pastoreaban en continuo movimiento,  adaptándose en el espacio a zonas de productividad cambiante.

A finales del 1600, un vecino de la ciudad de Santa Fe, el maestro de campo Antonio Vera Mujica, solicitó y obtuvo por merced real las tierras desde la bajada de San Lorenzo, hasta el río y el Bajo de Salinas (hoy arroyo Ludueña en la actual localidad de Rosario), estableciendo la Estancia de la Bajada de los Espinillos de Mendieta. En 1719, vende esa estancia a los jesuitass de Santa Fe, para la cría de vacunos, mulares y caballares. En los años siguientes fue un establecimiento jesuita muy productivo establecidos en el actual distrito de Capitán Bermúdez.

1767: el rey español Carlos III expulsa a los jesuitas de la Compañía de Jesús de las tierras del reino de España e Indias bajo la acusación de haber sido los instigadores de los motines populares del año anterior, además la orden jesuítica había crecido considerablemente (su actividad intelectual, su poder financiero y su influjo político eran consideradas ahora una amenaza) . Los jesuitas abandonaron las tierras, conventos y estancias, pasando la administración de las mismas a la Junta de Temporalidades de Santa Fe, a cargo del teniente gobernador Joaquín Maciel.

1775: la Junta de Temporalidades de Santa Fe subasta la propiedades que dejan los jesuitas y las adquiere​ José Basualdo.​ Sobre esos terrenos ―20 km al norte de la capilla del Rosario (actual Catedral de Rosario) y 25 km al sur del arroyo San Lorenzo― Basualdo levanta la Posta del Espinillo, que depende del sistema de postas de la carrera del Paraguay, sobre el camino real (carretera del rey de España) a  Asunción del Paraguayy. Las postas en la época colonial eran casas con un corral anexo, donde se detenían los carruajes que iban viajando. Allí se revisaban los caballos y se proporcionaba descanso y comida a los cansados viajeros. Su encargado se denominaba “maestre de posta”, elegidos entre vecinos de confianza y el cargo duraba entre 2 a 15 años. En este caso el primer maestre de esta posta era Juan Toval.

1787: fallece Juan Toval y lo remplazada Anselmo Basualdo Ramos y cuando este fallece, lo sustituye su viuda, Francisca Roldán, y luego el joven Sebastián Basualdo (posiblemente su hijo).

1813 (2 de febrero): Sebastián Basualdo colabora con Celedonio Escalada y con el coronel José de San Martín―líder del Regimiento Granaderos a Caballo―, otorgando caballada necesaria, refugio y comida en la tarde-noche del 2 de febrero de 1813. A la madrugada del día siguiente el regimiento del coronel San Martín parten de la Posta del Espinillo, y vencen a la infantería de marina española frente al Convento San Carlos de Borromeo en la vecina ciudad de San Lorenzo.

1862: el gobernador de Santa Fe Don Nicasio Oroño traza un nuevo camino que une los poblados de San Lorenzo y Rosario (la actual Avenida San Lorenzo) e impulsó a Juan de Dios Silva, dueño de tierras al Norte de la antigua posta del Espinillo, a levantar una nueva posta en el nuevo camino: la Posta de Silva, ubicada en la actual calle Remedios Escalada, a metros de la avenida San Lorenzo. En seguida se transformó en parada obligada para quienes circulaban entre San Lorenzo y Rosario.

El amplio tráfico que por el nuevo camino circulaba impulsó al ferrocarril Fives-Lille (luego Compañía Francesa de Ferrocarriles) ―encargado del trazado de líneas férreas entre Rosario y Santa Fe― a solicitar autorización para extender las vías en forma paralela al nuevo camino construido.

Tanto la traza de lo que sería hoy nuestra Avenida San Lorenzo y el tendido de las vías del ferrocarril paralelas son dos hechos condicionantes muy significativos en la ciudad que se ira conformando a lo largo de los años.

1886: Juan Ortiz, comerciante rosarino y propietario de varios terreno en la ciudad, construye una estación de ferrocarril, muy cercana a la posta de Silva y que pronto se transformó en germen de Capitán Bermúdez. El desarrollo del ferrocarril eliminó el servicio de postas y mensajerías. La posta de Silva perdió su importancia como parada obligada en el camino.

1896: se crea la escuela Nº 223 “Pablo Richieri”, en homenaje al entonces Ministro de Guerra de la Nación.

1901: Jaime Vaca compra la estación, e instala allí la primera estafeta postal junto a un bar y almacén.

1901: Juan Ortiz lotea los terrenos con el nombre de Los Paraísos. Pero más tarde la estación y la colonia de quintas que la rodeaba se conocieron como Estación Ortiz, luego como Colonia Ortiz y mas tarde Pueblo Juan Ortiz.

1928 (26 de marzo): por decreto Nº 53 del Gobierno provincial se crea la Comisión de Fomento, se fijan los límites del nuevo distrito y se designa a Ángel Balan, Francisco Gervaso, José Arzeno, Desiderio Pozzi y Domingo Dellepiane como miembros de la comisión; Pte. Ángel Balan, quien cede su casona (ubicada en la actual avenida San Lorenzo, casi Presidente Perón), para que allí funcione la comuna. Este fue el inicio formal de nuestra ciudad.

1929: un grupo de comerciantes rosarinos crean la empresa Celulosa Argentina S. A. Fue un gran suceso que marcó el crecimiento poblacional y el cauce social y económico del Pueblo Juan Ortiz.

1936: se realizan las primeras fiestas patronales el 6 de Agosto en honor a san Roque de Montepellier.

1937: se instala Electroclor, industria química destinada a producir derivados del cloro.

1938: la congregación religiosa de los Misioneros de los Sagrados Corazones queda a cargo del Oratorio de San Roque, en una nueva urbanización fomentada por Roque Cassini. Este fue el germen de la parroquia San Roque, a la que luego se le sumó la parroquia de Santa Catalina y la de San José Obrero.

1939: el Arzobispado de Rosario abre el Seminario Arquidiocesano San Carlos de Borromeo para formar sacerdotes diocesanos.

1943 la Comisión de Fomento se muda a la actual sede municipal, ubicada en la actual calle Presidente Perón 186.

1947, por solicitud del ingeniero Silvio Gagliardi (director de Celulosa Argentina), llega la Congregación de las Hermanas de la Inmaculada de Génova, quienes gestionaron y desarrollaron la educación católica, primaria inicialmente y luego de nivel medio, a las niñas de la ciudad y alrededores.

1950: en el marco de los actos conmemorativos del centenario del fallecimiento del general José de San Martínn, el pueblo Juan Ortiz cambia su nombre por Capitán Bermúdez, en honor al segundo jefe del Regimiento de Granaderos a Caballo en el combate de San Lorenzo, que perdiera la vida por las heridas recibidas en el campo de batalla.

1956: el Dr. Reynaldo Barrionuevo crea un dispensario público, del cual fue su primer director. Este será el origen del hospital de la comunidad que actualmente lleva su nombre.

1958: en la empresa Celulosa Argentina llegan a trabajar 3000 habitantes de la ciudad.

1961 (20 de agosto): se crea la Cooperativa Telefónica de Capitán Bermúdez por la necesidad de tener un servicio telefónico en las ciudades de Granadero Baigorria, Capitán Bermúdez y Fray Luis Beltrán, donde solo había unas pocas líneas en los comercios mas importantes de la ciudad y la mayoría de los pobladores debía ir a la portería de Celulosa para poder entrar en contacto telefónico con otras ciudades de la provincia y el país. Los inicios no fueron fáciles y fueron personas reconocidas de la ciudad de Capitán Bermúdez y alrededores, como el Dr. León Kremenetzky (quien fue su primer presidente) y Monseñor López ( primer vicepresidente y Director del Seminario), que tuvieron que poner manos a la obra y dinero para adquirir el equipamiento a la empresa Standard Electric.

1961: se crea el Colegio Cayetano Erricoo una escuela católica perteneciente al Instituto de Vida Consagrada Misioneros de los Sagrados Corazones de Jesús y de María

1971 (13 de marzo): el crecimiento demográfico, la importancia productiva para la economía del cordón industrial y provincial, la estructura social y política, llevaron al gobierno provincial a elevar a Capitán Bermúdez al rango de CIUDAD.

1973: se crea el primer Consejo Municipal

1987 (20 de julio): se inaugura Radio Centenario, una emisora pionera de la región.

1988: la construcción más antigua de Capitán Bermúdez es demolida en gran parte y se restaura el resto.

1993 se creó el Cuerpo de Bomberos Voluntarios de Capitán Bermúdez teniendo como objetivo dar servicio a todo el cordón industrial.

2000: a 50 años de la creación de la empresa Porcelanas Verbano, se realiza la primera Fiesta Regional de la Porcelana.